Miguel Luque Cruz
CASO:
Cuando
ingresé a laborar en el magisterio pensaba que la coacción, levantar la voz,
castigos físicos como hacer ranas, retirar al alumno fuera del aula eran
aspectos muy importantes para mantener el
orden y la disciplina en el aula, tal vez esto por la formación militar que
había tenido luego con el transcurso de los años descubrí que era posible mantener el orden y
la disciplina sin necesidad de recurrir
a estos elementos. Lo que estaba logrando con ello era reprimir su iniciativa y
sofocar su libertad y tener un estudiante sumiso y conformista.
Con las
experiencias y reflexiones constantes sobre el trabajo pedagógico y en el
aspecto personal con un equilibrio
emocional, serenidad y ecuanimidad me ha permitido tener mayor autoridad con
los estudiantes y promover mejor los valores de libertad y responsabilidad
REFLEXIÓN
Tener
autoridad es distinto a tener capacidad sancionadora, de mando, o de dominio. La
autoridad del profesor es fruto de su competencia profesional, sus actitudes y
su comportamiento dentro y fuera del aula. La autoridad tiene que ganársela uno mismo, día a
día.
La
verdadera autoridad va asociada, sobre todo, a la educación en libertad y en responsabilidad.